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¿Cómo puedo ayudar a un amigo con un hijo enfermo de cáncer?

«¿Cómo puedo ayudaros?». - Una pregunta totalmente normal cuando nos enteramos de que el hijo de un familiar, amigo o compañero tiene cáncer. Pero deben tener en cuenta que el mundo de esta persona probablemente se haya venido abajo y que probablemente no sea consciente ni del tipo de ayuda que necesita. Intenten ponérselo fácil, con propuestas prácticas y específicas. Los padres suelen apreciar el apoyo brindado por sus familiares y amigos. No tiene por qué ser un gran gesto, las pequeñas acciones también importan.

No limiten sus esfuerzos o esperen a que la familia les contacte. Es probable que estén atravesando una época caótica y dolorosa y que, seguramente, no sepan cómo, cuándo o si deben ponerse en contacto.

Pueden brindarles su apoyo de muchas formas. Estos son algunos ejemplos de las cosas que pueden hacer por la familia:

Las mejores formas de ayudar a los padres

1Los padres deben saber que piensan
en ellos

Deben mantener el contacto, ya sea en persona, por teléfono o mensaje en las RR. SS. Es muy importante para la familia. Es probable que no les respondan, pero deben decirles que tampoco esperan una respuesta.

2Organicen una
visita al hospital

Muchas familias no quieren recibir visitas justo después de conocer el diagnóstico. Necesitan pasar tiempo juntos en familia o a lo mejor tienen miedo de los riesgos de infección.

es de visitarlos, pónganse en contacto con ellos. Una vez que estén acostumbrados a su nueva rutina pueden preguntarles directamente lo que pueden hacer por ellos y cuánto tiempo deben acompañarlos.

Pueden visitarlos tanto en casa como en el hospital. Consulten las horas de visita y las reglas de la planta, especialmente las precauciones necesarias, como lavarse las manos o ponerse mascarillas y guantes. También deben consultar el número de visitantes permitidos.

Sean comprensivos si la familia les pide que se marchen. Pueden traerles un snack o algo de comer para que la visita no sea una carga para los padres.

Pueden intentar organizar sus visitas entre semana, para no coincidir con las personas que se acerquen los fines de semana o durante las vacaciones.  Una noche de martes pueden sentirse igual o incluso más solos que un sábado.

Y por último, es esencial que siempre hablen de su próxima visita, para que su amigo/a tenga algo en mente para distraerse.

3Ayudar con
los otros hijos

«¿Pueden recoger a los niños del colegio o se pueden quedar una tarde o una noche con ustedes?». Los ingresos en el hospital pueden afectar a la rutina familiar. Si ustedes se ofrecen a cuidar de los hermanos, no solo echarán una mano a los padres, sino que los niños podrán divertirse y distraerse. Los padres suelen tener miedo de que los otros hermanos/as se sientan dejados de lado. No duden en organizar actividades o hacer pequeños regalos para que se sientan apreciados.

4Ocúpense de
las tareas domésticas

Las tareas del hogar no desaparecen cuando uno de los niños está en el hospital. Pueden cortar el césped, limpiar la casa, planchar... Incluso hacer la compra o preparar la comida puede quitar un gran peso de encima a los padres. Los platos que se pueden congelar para comer más tarde suelen ser muy útiles.

Muchas páginas web les permiten crear un calendario de comidas. Los padres podrán comunicarse de forma sencilla a través de esta web y ustedes pueden usarla para brindarles su ayuda. Estas herramientas hacen una lista de todos los amigos, vecinos y familiares disponibles, para que los padres se sientan menos agobiados.

5No se olviden de
los regalos

En el hospital, entre las bebidas, la comida y otras compras los padres se gastan bastante dinero. Busquen las tiendas o restaurantes cercanos y compren una tarjeta regalo.

7Conviértanse en el
portavoz de la familia

Muchos padres se cansan de responder a las mismas preguntas constantemente. Pueden ofrecerse para hacer llamadas, responder a los correos o publicar mensajes en las RR. SS. Consulten con los padres la información que quieren publicar y con quién quieren compartirla.

8Hagan una
«bolsa de cuidados»

Los padres suelen dejar de lado sus necesidades cuando su hijo está enfermo. Pueden hacerles un paquete repleto de regalos con un toque personal. Cremas, productos de belleza, snacks sanos... Para los niños pueden escoger diferentes regalos pequeños, que podrán abrir poco a poco cuando necesiten ánimos antes de un exámen o tratamiento.

9¿Un
descanso?

Los padres necesitarán un descanso para alejarse de la enfermedad de vez en cuando. Si se acercan al hospital, pueden convencerlos para que den un paseo, se vayan de tiendas o salgan por un café mientras ustedes cuidan de su hijo/a. Ir al cine, al fútbol o dar un paseo por el parque son formas estupendas de animarles. Escojan algo que sepan que les gusta y vayan con ellos.

10
Escuchen

Los gestos más importantes y más significativos son los más pequeños, como saber escuchar. No pasa nada porque digamos «Esto es muy difícil. No sé qué decir». Es una forma de reconocer la dureza de la situación en vez de hacer como si no pasara nada. Así, los padres tienen el espacio para compartir lo que quieren expresar. Deben saber que estarán ahí cuando necesiten hablar, llorar o gritar.

11No pierdan el contacto
después del tratamiento

Aunque el tratamiento haya acabado, el paciente y la familia siguen sufriendo sus consecuencias. El niño puede que tenga problemas en el colegio o los hermanos lo hayan pasado mal por no haber contado con sus padres durante una época. Es posible que tengan problemas financieros o que hayan perdido el trabajo. Pueden seguir ayudándolos con las comidas o las consultas médicas. También pueden cuidar de los niños o prestarles apoyo financiero. A veces suele llevar tiempo dejar atrás la mentalidad de «crisis».

¿Qué es lo que debemos evitar?

Es importante evitar dar consejos cuando no nos los pidan, así como los tópicos o decir que sabemos cómo se sienten, a menos que ustedes hayan experimentado una situación similar. Solo deben dar consejos cuando se lo pidan. Tampoco es la mejor ocasión para compartir todo lo que saben sobre las estadísticas del cáncer o las tasas de supervivencia. 

Si no sabemos qué decir, a veces podemos decir algo incorrecto sin darnos cuenta. Eviten pronunciar estas frases:

  • Todo sucede por un motivo.
  • ¿Han probado este tratamiento? He leído en Internet que cura el cáncer.
  • Entiendo perfectamente como te sientes.
  • No sé cómo lo haces. Yo no podría con ello.
  • Todo va a salir bien.

Intenten centrarse en su compasión y hagan hincapié en su preocupación y su voluntad de ayudar.

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