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Consejos para ayudar a los hermanos/as a sobrellevar el cáncer

Pasar tiempo a solas con ellos

Cuando un miembro de la familia es diagnosticado con cáncer a los padres puede costarles pasar tiempo a solas con sus otros hijos. Intenten centrarse en sus otros hijos con una sesión semanal de media hora a solas con ellos. Así, podrán sentirse importantes, valorados y comprendidos.

Si tienen más de un hijo pueden reservar estas «sesiones» en semanas alternas, según lo cansados que estén.

Los niños más pequeños quizás no hayan desarrollado la madurez o el vocabulario para describir cómo se sienten, pero una sesión de juegos puede ayudar al niño a expresar sus sentimientos y comprender lo que está sucediendo. Sus hijos pueden:

  • crear una historieta con juguetes o marionetas.
  • usar su imaginación y disfrazarse.
  • dibujar o pintar.
  • jugar.
  • hablar de sus experiencias.

Durante estas sesiones, hagan comentarios sobre las acciones de su hijo/a con empatía y atención, de forma que entiendan que se interesan por lo que hacen, expresan y sienten. Sus hijos pueden decidir jugar solos o pedirles que se unan. Intenten no hacer preguntas o corregirlos. En esta sesión son ellos los que mandan. Su forma de jugar puede presentar un mundo interior que nunca habrían podido conocer basándose solo en lo que expresan.

Los adolescentes suelen preferir pasar tiempo con sus amigos, pero también pueden invitarles a tomar un café, dar un paseo, ver una película o escuchar música juntos.

Mantengan la disciplina

La disciplina suele ser una preocupación de las familias afectadas por un cáncer. El mantenimiento de las reglas y la disciplina familiar en esta época puede reforzar el sentimiento de seguridad y la facilidad para sobrellevar la enfermedad de su hijo.

Mantener las tareas, fomentar buenos hábitos de estudio y de sueño, además de señalar los comportamientos inadecuados son costumbres que requieren la supervisión continua de los adultos.

Si ya de por sí estas reglas suelen ser difíciles de mantener cuando gozamos de buena salud, es normal que sea todavía más complicado cuando sufren las consecuencias físicas y emocionales de cuidar de un paciente. Algunos padres se sienten culpables por compartir el estrés del cáncer con toda la familia, por lo que no desean forzar a sus hijos a hacer los deberes o las tareas domésticas.

Algunos niños se comportan mal como una reacción a la falta de atención que experimentan. A veces se pueden romper las reglas, pero es necesario conservar las normas de la familia siempre que se pueda. Los adolescentes deben ser conscientes que siguen teniendo la misma hora de llegada a casa y que deben tener el mismo cuidado con las drogas, alcohol y sexo.

Durante esta época es normal ser un poco más permisivos, pero si mantenemos una serie de reglas y expectativas, creamos una sensación de «vida normal» que puede tranquilizar a niños y adolescentes.

Contar con la ayuda de los niños

Los niños pueden asumir otras responsabilidades cuando la familia tiene que lidiar con la enfermedad. Si sus hijos se sienten útiles su autoestima se reforzará, ya que así les demuestran su importancia y valía.

Los más pequeños puede ocuparse de las tareas más simples (ver la tabla para más ideas). Otros niños más mayores y adolescentes pueden encargarse de las tareas del hogar, pero siempre es necesario consultárselo con antelación. Es importante negociar con los adolescentes y evitar sobrecargarlos. Intenten distribuir las tareas entre todos los miembros de la familia. Algunas de ellas puede que no sean obvias, así que es necesario establecer todas las prioridades y el reparto de tareas.

Al pedir ayuda a los adolescentes debemos tener en cuenta que a esta edad deben pasar tiempo con sus amigos. Si no socializan con ellos, pueden sentirse dolidos y tener problemas de autoestima en una época de por sí difícil.

Internet nos puede ayudar con las tareas del hogar. Es una fuente de información excelente para conocer las más adecuadas para cada edad. No duden en usar Internet para buscar las más apropiadas. Algunas de ellas pueden ser
2-4 años: • ordenar los juguetes • ordenar los libros en las estanterías • poner la ropa sucia en el cesto de la colada
4-8 años: • poner la mesa • ordenar calcetines • hacer la cama • limpiar el polvo • ordenar la compra.
8-12 años : • hacer la cama • dar de comer a las mascotas • pasar la aspiradora • ordenar el lavavajillas • limpiar las hojas caídas.
Más de 12 años : • cocinar platos simples • limpiar la cocina • limpiar el baño • limpiar el frigorífico • lavar y tender la ropa • lavar los platos • lavar el coche.

Mantener el contacto

 Si viven en el campo y deben trasladarse para las citas del tratamiento, o si se quedan durante largos periodos en el hospital, van a pasar largas temporadas lejos de la familia. A veces ambos padres deben trasladarse al hospital y dejar a los niños a cargo de otros parientes/amigos. Los siguientes consejos les ayudarán a mantener el contacto. También pueden ser útiles en caso de que se queden en casa pero necesiten otras formas de comunicarse con sus hijos.

  • Pidan a los niños que hagan dibujos y hagan fotos para llevárselos al hospital.
  • Llamen a casa cada noche a la misma hora cuando estén fuera y lean su cuento favorito por teléfono o videollamada.
  • Escriban una carta. A los niños les encanta abrir el buzón y encontrarse una carta para ellos.
  • Envíen correos electrónicos o mensajes de voz.
  • Dejen notas y sorpresas para los pequeños, como una nota el tupperware.
  • Utilicen las RR. SS. o los blog personales.
  • Usen las aplicaciones de mensajería para mantener conversaciones individuales con los adolescentes.
  • Si es posible visitar el hospital, los niños pueden traer tarjetas o fotos, flores del jardín o un juguete.

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