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¿Y si no tiene hambre? Consejos y trucos para ayudar al niño a comer durante el tratamiento.

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 «Nuestro hijo no tiene hambre»

La falta de apetito es un problema muy común durante el tratamiento. En algunos niños este problema surge incluso antes de empezarlo. Muchos niños no saben qué comer y esto puede llegar a frustrar y agobiar a los padres.

Si el niño no tiene apetito puede empezar a perder peso. Por eso es necesario que consuma alimentos ricos en proteínas altamente calóricos. Las grasas son una gran fuente de energía, así que el consumo de alimentos ricos en grasas y azúcares, como hamburguesas, patatas fritas, helados, bizcochos o galletas puede ser beneficioso.

Puede parecer raro, ya que va en contra de todos los hábitos de alimentación sanos, pero en esta fase es mucho más importante aumentar la ingesta de calorías. Los nutrientes y las vitaminas se pueden aportar de otra forma.

¿Qué podemos hacer?

  • Ofrecer pequeñas comidas o snacks durante el día de forma que coman o beban algo cada 2-3 horas. Para muchos niños esto es más sencillo que una rutina de tres comidas diarias. Siempre debemos tener snacks a mano).
  • Aprovechen los momentos en los que su hijo tenga hambre. Para la mayoría suele ser por la mañana. Estas son algunas ideas para el desayuno: gachas, tortitas con sirope o mermelada, yogur y frutas, bacon y huevos, embutido, salchichas, tostadas con tomate, tortilla francesa, huevos revueltos, tostadas con queso... Recuerden que el desayuno no tiene por qué ser tradicional y pueden probar un sándwich, natillas, bizcochos o galletas.
  • Eviten llenar a su hijo con comidas pesadas bajas en calorías, como las sopas de fideos, verduras o frutas. Pongan el «turbo» a la comida con proteínas y energía extra añadiendo leche, nata, aceite o mantequilla (para más ideas, echen un vistazo a la sección «Cómo añadir calorías y proteínas extras a la comida»).
  • Intenten que beba entre comidas y eviten que se llene de líquido antes de comer.
  • Prueben las bebidas nutricionales disponibles para prescripción médica.
  • Pidan a los amigos y a la familia que les ayuden a cocinar.

Consejos para la mesa

  • A veces la hora de la comida es un esfuerzo para todos y pueden acabar cansados. Muchos niños sin apetito comen muy lentamente.  Intenten limitar las comidas a un máximo de 20 minutos. Tras este tiempo es raro que el niño vaya a comer más. Concéntrese en lo que ha comido y no en lo que se ha dejado.
  • No fuercen al niño a comer, a veces simplemente no tienen hambre.
  • Esperen un poco e intenten darle un snack o una bebida nutricional más tarde.
  • Aunque sea frustrante, intenten no hablar mucho sobre comida. Si las comidas se han convertido en una lucha y la comida/dieta les estresan, hablen con el dietista, con la enfermera o con el médico para buscar consejo y apoyo.
  • Intenten incluir a la familia en las comidas y comer a la vez que su hijo. De esta forma el acto de comer no será tan importante y la hora de la comida se convierte en un acto social.
  • No pongan mucha cantidad en el plato y usen platos pequeños. Un plato muy lleno puede desanimar al niño. Siempre puede repetir si tiene más hambre.
  • Intenten que el niño participe en la elección y la preparación de la comida. Presenten una variedad limitada de 2 o 3 comidas o snacks. Si hay mucho que escoger el niño puede agobiarse.

Hacer que la comida sea divertida para que el niño se concentre

A la mayoría de niños les gusta cocinar y decorar galletas o pasteles. Hacer A muchos niños también les gusta salir a comer a cafeterías o restaurantes. Si no es posible salir, pueden jugar a tener un restaurante en casa. Pongan el mantel y escriban el menú. Las bebidas, con hielo y pajita. Incluso pueden cocinar su propia versión del menú infantil
Inviten a los amigos a tomar café.
Los picnics pueden ser divertidos en el exterior o en casa, sentados en el suelo. Pueden ayudar al pequeño a escoger el menú.
A algunos niños, especialmente a los más pequeños, les gusta, que la comida en el plato tenga figuras divertidas, como por ejemplo una cara con las patatas fritas, tomates y guisantes o sándwiches con formas curiosas.

Cómo añadir calorías y proteína extra a la comida

Si su hijo no come lo suficiente y tiene problemas para mantener el peso, pueden añadir energía extra (calorías) y proteínas a la dieta. Estas son algunas ideas:

  • Escojan leche entera para beber, para los cereales o para cocinar.
  • Elijan alimentos ricos en grasas siempre que sea posible. Estos alimentos suelen estar etiquetados como «cremosos». Eviten los productos «light», «dietéticos» o «bajos en grasas».
  • Cocinen con mantequilla, margarina o aceite adicional el pan, las patatas, boniatos, pasta, arroz, tortillas, tostadas, fideos o verduras.
  • Añadan una buena porción de mantequilla de cacahuete o almendra, queso cremoso, miel, crema de chocolate o mermelada al pan, tostadas, panecillos o galletas.
  • Añadan mayonesa o salsas a las ensaladas y a los rellenos de los sándwiches. También sirven como salsa para mojar nachos o patatas fritas.
  • Añadan lentejas o judías a sus sopas o guisos.
  • Pueden añadir más queso a las pizzas, salsas, sopas, pastas y verduras.
  • Usen crema, crema agria, yogur natural, queso mascarpone o nata para cocinar a las salsas, sopas y platos de carne.
  • Añadan nata a las gachas, natillas o puddings de leche.
  • Pueden poner sirope, frutos secos, semillas, fruta seca, mermelada o crema de chocolate en las gachas o puddings.
  • Acompañen sus postres y pasteles con nata, leche evaporada, helado o natillas. Puede consultar a su experto en dietas sobre los suplementos energéticos existentes.

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